Carly García

Van pasando los días,
sin prisa, apacibles, silentes,
generosos con el tiempo,
para todo hay un momento,
para cada actividad hay un espacio,
cada quien decide cómo llevarlo,
para mí ha significado tanto…
aprendizaje, más paciencia,
estudio, meditación,
metas propuestas y alcanzadas,
confieso que este encierro
me mantiene alerta pero relajada,
creo que lo disfruto tanto…
confieso que cada día más me va gustando.
Sin prisa pero sin pausa,
muchas actividades pero todas en casa,
cuando se siente bien consigo mismo
ni el encierro cansa,
no hay molestias, no hay estorbos,
todo fluye
y a veces se descansa,
es como una vida ideal
pero el contacto hace falta,
es mejor adaptarse
y entender que para terminar esto aún falta,
falta que el humano entienda
que todo por alguna razón pasa,
la conciencia fue olvidada
y el planeta lo reclama,
no es locura es empatía
la que muchos aún no encaran,
salir de nuevo sin un cambio
sería una pena y una estafa,
espero que de algo sirva
este tiempo de todos en casa,
para que la conciencia reviva
y en cada uno renazca,
la llama de la conciencia
que brille y a todos invada,
es momento de hacer pausa,
de pensar, de cambiar,
el planeta lo reclama.
Espero que lo aprovechen
que en sus hogares encuentren esa llama,
la llama de la conciencia
que a todos nos invita a la pausa.
🌳(Día 42 de mi cuarentena)

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